martes, 20 de septiembre de 2016

¿ sabes de donde procede el chicle ?

¿sabes de donde procede el chicle ?


El descubrimiento del chicle moderno se encuentra en las selvas de la frontera sur de México ,justo en el epicentro de la cultura maya, en la región del Petén.

Las primeras noticias que se tienen de la goma de mascar nos llegan de la extracción de la savia del chicozapote, uno de los árboles tropicales más comunes de esta zona, y la obtención posterior de un polímero gomoso del cual se obtenían unas bolas similares a las primeras gomas de mascar conocidas recientemente .

El proceso para la obtención de esta “goma de mascar” comenzaba con la elaboración de unos cortes o incisiones en zigzag en la corteza del árbol .

Después de realizar los cortes en el tronco del arbol se esperaba a que los arboles sudaran la resina y a que esta se secara .

El resultado de la fase de secado era un producto masticable que los mayas utilizaban para limpiarse los dientes y boca y engañar al hambre durante los rituales o periodos de ayuno . 

Los mayas conocían a la goma como “Sicte “.

Este producto fue objeto de comercio o intercambio durante años con pueblos vecinos como los aztecas .

Los aztecas conocian al “sicte” como “tzictli” (pegar), nombre con el que , por el contacto con los españoles , pasaría al castellano como “chicle“.

Su éxito y expansión internacional se produjo gracias al presidente mexicano Antonio López de Santa Anna y al norteamericano Thomas Adams, que, tras fracasar en su intento por reemplazar el caucho de neumático por chicle, terminarían usando los residuos para crear las primeras gomas de mascar que vendieron inicialmente en farmacias.

viernes, 16 de septiembre de 2016

La espina bifida

La espina bífida


La espina bífida es una malformación congénita que presenta el cierre incompleto del tubo neural al final del primer mes de vida embrionaria y , posteriormente, el cierre incompleto de las últimas vértebras.

La causa principal de esta patologia es la deficiencia de ácido fólico en la madre durante los meses previos al embarazo y en los tres meses siguientes, aunque existe un 5% de los casos cuya causa es desconocida.

Las investigaciones actuales destacan que la espina bífida no tiene un componente hereditario y que lo que si es heredable es la dificultad de la madre para procesar el ácido fólico, lo que ocurre en muy pocos casos. También se comprobó que una persona con espina bífida no tendrá necesariamente hijos con la misma discapacidad.

Básicamente existen dos tipos de espina bífida:

la espina bífida oculta y la espina bífida abierta o quística.

Los dos tipos de espalda bífida son tratables mediante cirugía.

Espina bífida oculta

La espalda bífida oculta aparece como un pequeño defecto o abertura en una o más vértebras.

Algunas vertebras presentan un lipoma, hoyuelo, vellosidad localizada, mancha oscura o una protuberancia sobre la zona afectada.

La médula espinal y los nervios no están alterados.

Mucha persona con espina bífida oculta no saben que la tienen, o sus síntomas no aparecen hasta una edad avanzada.

Estos síntomas pueden ser de tres tipos:

Neurológicos: debilidad en las extremidades inferiores, atrofia de una pierna o pie, escasa sensibilidad o alteración de los reflejos.

Genito-urinarios: incontinencia de orina o heces o retención de orina.

Ortopédicos: Deformidad de los pies o diferencias de tamaño.

Espina bífida abierta o quística

Es el diagnóstico de tipo más grave.

la lesión se aprecia , claramente , como un abultamiento en forma de quiste en la zona de la espalda afectada.

Se distinguen varios tipos:

Meningocele y lipomeningocele

Son las formas menos frecuentes.

Una o más vértebras presentan una abertura de la que asoma un quiste lleno de líquido cefalorraquídeo que contiene parte de las meninges pero no de los nervios espinales.

Sus secuelas son menos graves, tanto en las funciones motoras como urinarias.

El tratamiento más efectivo para cualquier tipo de espina bífida es el movimiento.

Mielomeningocele

El mielomeningocele (abreviado MMC), es una masa quística formada por la médula espinal, las meninges o las raíces medulares acompañadas de una fusión incompleta de los arcos vertebrales (debido a un trastorno congénito o "defecto de nacimiento"), .

La masa quística se puede localizar en cualquier sitio a lo largo de la columna vertebral, en el que la columna y el canal medular no se cierran antes del nacimiento por lo cual la médula espinal y las membranas que la recubren protruyan por la espalda del niño.

Es la variante más grave y más frecuente porque el quiste contiene tanto las membranas como las raíces nerviosas de la médula espinal y a menudo la médula en sí.

Aunque no es una enfermedad mortal el niño suele padecer daños neuronales graves como  hidrocefalia , discapacidades motrices e intelectuales..

Sus síntomas son parálisis total o parcial de las piernas, con la correspondiente falta de sensibilidad parcial o total y puede haber pérdida del control de la vejiga o los intestinos.

La médula espinal que está expuesta puede sufrir infecciones como la meningitis.

En algunas ocasiones la médula espinal y los nervios quedan al descubierto y es necesario cerrar quirúrgicamente la abertura en cuanto el bebé nazca para evitar una infección.

Consecuencias

En general, cuanto más alta se encuentre la vértebra o vértebras afectadas, más graves serán las secuelas.

Estas secuelas pueden ser
 :
Hidrocefalia o acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo (LCR) en el cerebro.

La acumulación excesiva de LCR ocasiona una presión potencialmente perjudicial en los tejidos del cerebro.

Otros trastornos neurológicos ligados normalmente a la hidrocefalia:

Malformación de Chiari o de Arnold-Chiari: La anomalía de Arnold Chiari es una afección donde el cerebelo, la parte del cerebro que controla la coordinación y el movimiento muscular, sobresale y ocupa parte del espacio que normalmente ocupa la médula espinal. 

La mayoría de los niños que la padecen nacen con ella, aunque hay algunos que la desarrollan conforme van creciendo.

Siringomielia: formación o acumulación de LCR dentro del cordón medular.

Dificultades de vision, memoria y concentración.

Alteraciones del aparato locomotor:

Debilidad muscular o parálisis, deformidades y disminución o pérdida de la sensibilidad por debajo de la lesión.

Trastornos del sistema genito-urinario:

Alteraciones del control urinario e intestinal que pueden dar lugar a una incontinencia vesical y/o fecal o por el contrario una retención de uno o ambos tipos. Son frecuentes las infecciones urinarias por un deficiente vaciamiento vesical, por lo que deben recurrir en muchos casos a sondaje vesical intermitente.

Otras secuelas físicas que se pueden presentar son:

Pubertad precoz

Criptorquidia (testículos mal descendidos)

Obesidad por escasa movilidad

Alergia a materiales de látex, por la exposición a éste material en las frecuentes hospitalizaciones y/o intervenciones quirúrgicas

Causas y factores de riesgo

Niño con espina bífida oculta.

Habitualmente la espina bífida proviene de la unión de una predisposición genética y factores ambientales.

Entre las causas ambientales podemos señalar:

El 98% de los casos se debe a un déficit de folatos en la madre en los momentos previos o inmediatamente posteriores a producirse el embarazo.

Tratamiento materno con fármacos: ácido valproico (anticonvulsionante), etetrinato (tratamiento para la psoriasis y el acné), carbamazepina (tratamiento epiléptico) y medicamentos hormonales.

Otros factores de riesgo:

Edad materna: madres adolescentes o de más de 35 años.

Prevención

La prevención de los defectos del tubo neural es muy fácil en los embarazos planeados. Estas alteraciones aparecen en las tres primeras semanas de gestación, cuando muchas mujeres aún no son conscientes de estar embarazadas.

la prevención debe realizarse antes del embarazo. Esta prevención primaria debe hacerse dentro del control preconcepcional del embarazo e irá dirigida a:

Evitar la ingesta de tóxicos y fármacos teratógenos en el período periconcepcional.

Dieta equilibrada.

Aporte de folatos desde el período preconcepcional, al menos tres meses antes de la concepción y hasta doce semanas de la gestación.

Tres de cada cuatro malformaciones congénitas del tubo neural podrían evitarse si la madre toma un suplemento de ácido fólico desde 3 a 6 meses antes de producirse el embarazo y durante los tres primeros meses del mismo, ya que es el momento en que el tubo neural se forma.

Todas las mujeres que deseen quedar embarazadas deberían tomar un suplemento de 0,4 mg de ácido fólico al día y hasta 4 mg/día aquellas con riesgo de tener un hijo con defecto del tubo neural.

jueves, 15 de septiembre de 2016

La prosopagnosia o incapacidad para reconocer los rostros.

La prosopagnosia o incapacidad para reconocer los rostros.


La prosopagnosia (del griego πρόσωπον: aspecto, y de ἀγνωσία: desconocimiento) es una forma específica de agnosia visual, caracterizada por la incapacidad para reconocer los rostros.

Etimología

El término prosopagnosia fue acuñado en 1947 por el médico Joachim Bodamer

Esta es la definición de prosopagnosia que hizo Joachim bodamer : 

“Prosopagnosia es la interrupción selectiva de la percepción de rostros, tanto del propio como del de los demás, . Los rostros pueden ser vistos pero no reconocidos como los que son propios de determinada persona”

Esta definición sigue siendo vigente porque sirve para caracterizar el trastorno sin diagnosticarlo o pronosticarlo , aunque ahora se sabe que puede tener distintas características.

Historia

A pesar de que este trastorno era conocido desde antes del siglo XX, especialmente por referencias de los escritores de diferentes épocas, no fue hasta el siglo XX cuando se pudo documentar médicamente el primer caso.

Durante la Segunda Guerra Mundial un grupo de médicos aliados descubrió que un teniente del ejército alemán apresado y atendido de una herida en la cabeza era incapaz de reconocer los rostros aunque gozaba de un estado saludable y no había ningún otro perjuicio en su vista.

El médico que efectuó, en 1947, el primer estudio clínico del trastorno, que consta de 47 hojas, donde se reseñan experimentos clásicos, fue Joachim Bodamer.

El hecho de que el número de personas que padecen prosopagnosis es una proporción mínima de la población hizo que esta enfermedd no despertara el interés de los laboratorios ni de los institutos de investigación médica y su existencia se conservo en la categoría de rarezas medicas hasta finales de la década de 1990.

La ignorancia de los enfermos sobre su propia patología y la posibilidad de compensar la falta de esta incapacidad  mediante la eficiencia del aprendizaje condujo a que durante mucho tiempo se considerara que la prosopagnosis era una enfermedad extremadamente rara y muchas Investigaciones recientes calculan queun  2.5 % de la población padecen la enfermedad.

Etiología

La prosopagnosis se presenta como parte del cuadro de enfermedades degenerativas y focales con lesión bilateral o del lado derecho de las circunvoluciones lingual y fusiforme.

Cuadro clínico

Aunque la incapacidad de reconocer rostros es la característica de este trastorno, en algunos casos se pueden percibir los rostros de familiares o amigos cercanos, siempre y cuando tengan algún rasgo que los caracterice extremadamente.

Ciertos pacientes pueden percibir con mayor claridad, aun cuando sea en forma borrosa, los rostros de las mujeres y no los de los hombres, y viceversa.

A pesar de que los sujetos que padecen este trastorno pueden identificar los órganos que se encuentran en el rostro, son incapaces de recordar su ubicación exacta dentro de éste.


Quien padece de prosopagnosia puede recordar, de la misma manera que cualquier otra persona, quiénes son sus amigos, familiares y personas con las que se relaciona, incluso recuerdan el cabello y los tonos de la piel, los aromas, la voz y todo lo que en general se denomina “contexto” de la persona pero , sin embargo , no pueden ver o comprender el rostro de las personas, aunque sí pueden reconocer gestos y emociones.

ver la pelicula "el rostro del asesino"




martes, 13 de septiembre de 2016

Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo

Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo

virus de la fiebre hemorragica crimea congo

Datos y cifras.

La primera descripción de una fiebre hemorrágica se produjo en la península de Crimea en 1944, afectando a tropas soviéticas en la recogida de la cosecha, que dormían a la intemperie y fueron picadas por garrapatas Hyalomma marginatum. Se demostró la etiología vírica al año siguiente aunque el virus no pudo aislarse hasta 1967.

En 1969 se demostró que el agente de la fiebre de Crimea era idéntico a un virus aislado en 1956 de la sangre de personas en el entonces llamado Congo Belga. Desde entonces se usan ambos nombres combinados para designar la enfermedad.

La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) es una enfermedad muy extendida causada por un virus , Nairovirus , de la familia Bunyaviridae.

El virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) causa brotes graves de fiebre hemorrágica viral con una tasa de mortalidad de hasta el 40% de los enfermos .

El virus se transmite al ser humano principalmente a través de garrapatas y del ganado aunque puede darse transmisión entre personas con contacto estrecho por sangre, secreciones, órganos u otros líquidos corporales de los infectados.

La FHCC es endémica en África, los Balcanes, Oriente Medio y en Asia en los países situados por debajo de los 50 grados de latitud norte… límite geográfico de la garrapata que constituye su vector principal..

Hay que tener muy claro que , a día de hoy , no hay vacuna disponible para personas ni animales y que entre los huéspedes del virus de la FHCC figuran una amplia variedad de animales salvajes y domésticos como vacas, ovejas y cabras.

Muchas aves son resistentes a la infección, pero los avestruces son vulnerables y pueden mostrar una tasa muy alta de infeccion en las zonas endémicas, donde han sido identificados como el origen de casos humanos.

El avestruz no muestra síntomas de encontrarse infectado y un Un brote anterior se produjo en un matadero de avestruces en Sudáfrica .

garrapata

Los animales se contagian por la picadura de garrapatas infectadas y el virus permanece en el torrente circulatorio durante aproximadamente una semana tras la infección, de modo que, cuando otra garrapata pica al animal, se perpetúa el ciclo garrapata-animal-garrapata.

Aunque hay varios géneros de garrapata que pueden verse infectados por el virus de la FHCC, el tipo Hyalomma constituye el vector principal.

Transmisión

El virus de la FHCC se transmite a las personas ya sea por la picadura de garrapatas o por contacto con la sangre o tejidos de animales infectados durante o inmediatamente después de la matanza.

La mayoría de los casos se han dado en personas relacionadas con la industria ganadera, como trabajadores agrícolas, trabajadores de mataderos y veterinarios.

Puede haber transmisión entre seres humanos en casos de contacto estrecho con sangre, secreciones, órganos u otros líquidos corporales de personas infectadas aunque también se producen infecciones nosocomiales como consecuencia de la mala esterilización del equipo médico, la reutilización de agujas y la contaminación de los suministros médicos.

Signos y síntomas

La duración del periodo de incubación depende del modo de contagio del virus.

Después de la picadura de garrapata, la fase de incubación es generalmente de uno a tres días, con un máximo de nueve días.

El periodo de incubación tras el contacto con sangre o tejidos infectados es normalmente de cinco o seis días, con un máximo documentado de 13 días.

Los síntomas comienzan de forma súbita, en forma de fiebre, mialgia (dolor muscular), mareo, dolor y rigidez de cuello, lumbago, cefalea, irritación de los ojos y fotofobia (hipersensibilidad a la luz).

Puede haber náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y dolor de garganta al principio, seguidos de bruscos cambios de humor y confusión. 

Al cabo de dos a cuatro días, la agitación puede dar paso a somnolencia, depresión y debilidad, y puede aparecer dolor abdominal en el cuadrante superior derecho, con hepatomegalia detectable.

Otros signos clínicos posibles son taquicardia (aumento del ritmo cardiaco), adenopatías (inflamación de los ganglios linfáticos), y erupción petequial (erupción por hemorragia cutánea) en mucosas internas, por ejemplo en la boca y la garganta, y en la piel. Las petequias pueden dar paso a erupciones más grandes llamadas equimosis, así como a otros fenómenos hemorrágicos.

Normalmente hay signos de hepatitis, y los pacientes muy graves pueden sufrir un rápido deterioro renal, o insuficiencia hepática o pulmonar repentina después del quinto día de enfermedad.

La tasa de mortalidad asociada a la FHCC es de aproximadamente un 30%, y la muerte sobreviene durante la segunda semana.

Entre los pacientes que se recuperan, la mejoría comienza generalmente al noveno o décimo día tras la aparición de la enfermedad.

Diagnóstico

La infección por el virus de la FHCC puede diagnosticarse mediante distintas pruebas de laboratorio:






En los pacientes en que la infección será mortal, y en general durante los primeros días de la enfermedad, no se produce una respuesta de anticuerpos medible, de modo que en esos casos el diagnóstico se realiza mediante la detección del virus o de su ARN en muestras de sangre o tejidos.

Los análisis de las muestras de los pacientes entrañan un riesgo biológico extremo y solo deben llevarse a cabo en condiciones de máxima contención biológica. No obstante, si las muestras son inactivadas previamente , por ejemplo , mediante virucidas, rayos gamma, formaldehído, calor, etcétera), se puede manipularlas en un entorno de bioseguridad básico.

Tratamiento

El tratamiento general de sostén contra los síntomas es la principal opción ante esos casos.

el antiviral ribavirina se ha utilizado para tratar la infección, con efectos claramente beneficiosos.

Prevención y control

Control de la FHCC en animales y garrapatas

Las garrapatas del género Hyalomma son el vector principal de la  fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.

Es difícil prevenir o controlar la infección en los animales y las garrapatas, debido a que tanto el ciclo garrapata-animal-garrapata como la infección de los animales domésticos suelen pasar desapercibidos.

Las especies de  garrapatas que pueden actuar como vector son numerosas y están muy extendidas, de modo que combatirlas con acaricidas (productos químicos que las matan) solo es una opción viable en las instalaciones ganaderas bien gestionadas.

Por ejemplo, después del brote registrado en el matadero de avestruces de Sudáfrica se tomaron medidas para garantizar que las aves no tuvieran garrapatas .

Hoy en dia se procede a tener a los avestruces confinándas durante 14 días en un centro de cuarentena antes de la matanza.

Durante el sacrificio el riesgo de infección de los animales se vio reducido, de modo que se logró prevenir la infección entre quienes estuvieron en contacto con el ganado.

Reducir el riesgo de infección humana

Aunque se ha desarrollado una vacuna inactivada derivada de cerebro de ratón actualmente no hay ninguna vacuna segura y eficaz disponible para uso humano.

A falta de vacuna, la única manera de reducir la infección humana es la sensibilización sobre los factores de riesgo y la educación de la población acerca de las medidas que pueden adoptarse para reducir la exposición al virus.

Las recomendaciones de salud pública deberían centrarse en varios aspectos.

Reducción del riesgo de transmisión de garrapatas al ser humano:

usar ropa protectora (manga larga, pantalones largos);

usar ropa de color claro para poder detectar fácilmente las garrapatas adheridas a ella;

usar acaricidas autorizados (productos químicos que matan las garrapatas) en la ropa;

aplicar repelentes autorizados en la piel y la ropa;

examinar regularmente la ropa y la piel en busca de garrapatas y, en caso de encontrar alguna, eliminarla de forma segura;

procurar eliminar o controlar las infecciones por garrapatas en los animales , en los establos y graneros;

evitar las zonas en que abunden las garrapatas, y las estaciones en que están más activas.

Reducción del riesgo de transmisión de los animales al hombre:

usar guantes y otro tipo de ropa protectora durante la manipulación de los animales y de sus tejidos en las zonas endémicas, sobre todo durante la matanza y el despiece y en los procedimientos de sacrificio realizados en mataderos o en el hogar;

someter a los animales a cuarentena antes de llevarlos al matadero o tratarlos sistemáticamente con plaguicidas dos semanas antes de la matanza.

Reducción del riesgo de transmisión entre personas en la comunidad:

evitar el contacto físico próximo con personas infectadas por el virus de la FHCC;

usar guantes y equipo de protección al atender a los enfermos;

lavarse siempre las manos después de cuidar o visitar a los enfermos.

Control de la infección en los centros sanitarios

Los trabajadores sanitarios que atienden a los pacientes con FHCC presunta o confirmada o que manipulan sus muestras deben aplicar las precauciones estándar de control de las infecciones, lo que comprende la higiene básica de las manos, el uso de equipo de protección personal, las prácticas de inyección seguras y las prácticas de enterramiento seguras.

Como medida de precaución, el personal sanitario que atiende a los pacientes en las inmediaciones de la zona del brote de FHCC también debe aplicar las precauciones estándar de control de las infecciones.

Las muestras obtenidas de las personas con presunta FHCC deben ser manejadas por personal debidamente preparado en laboratorios que dispongan del equipo idóneo.

Paralelamente a la dispensación de atención a los pacientes con fiebre hemorrágica de Crimea-Congo presunta o confirmada, las recomendaciones para controlar la infección deben basarse en las ya formuladas por la OMS para el Ebola y la fiebre hemorrágica de Marburgo.

Respuesta de la OMS

La OMS está colaborando con sus asociados para apoyar la vigilancia de la FHCC, la capacidad de diagnóstico de esta enfermedad y las actividades de respuesta a los brotes en Europa, Oriente Medio, Asia y África.


Además la OMS facilita documentación para contribuir a la investigación y el control de la enfermedad, y ha creado un recordatorio sobre las precauciones generales a adoptar en el entorno asistencial, a fin de reducir el riesgo de transmisión de agentes patógenos por la sangre y por otras vías.

la informacion que aparece en esta publicacion esta avalada por una nota divulgativa de la OMS / WHO

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Efecto Placebo: ¿Asombroso poder de la mente o charlatanería?

Efecto Placebo: ¿Asombroso poder de la mente o charlatanería?



Algunos lo llaman el futuro de la medicina y otros, charlatanería.

Muchos doctores consideran antiético utilizarlo, pero muchos otros lo han recetado alguna vez.
El efecto placebo es uno de los fenómenos psicobiológicos más interesantes y polémicos, pero al mismo tiempo menos comprendidos por los científicos.

Muchos habreis oído hablar del famoso efecto, pero, ¿saben que existe también entre los animales? ¿Y que tiene un ‘gemelo malvado’ llamado ‘nocebo’? ¿Han pensado alguna vez lo qué representa para la ciencia y qué quiere decir sobre las capacidades de nuestra mente?

A continuación, analizamos en qué consiste el misterioso efecto placebo, si es ético utilizarlo , dónde están los límites del poder de la autosugestión y algunos datos curiosos sobre este fenómeno.

Efecto placebo: lo básico

¿Qué es un placebo?

Un placebo es todo lo que parece ser un tratamiento médico real, pero que en realidad no lo es.

Los placebos más comunes son pastillas de azúcar, infusiones y cirugías, pero puede ser cualquier otro tratamiento ‘falso’.

Lo que todos los placebos tienen en común es que no contienen una sustancia activa.

¿Cómo se utiliza?

Los investigadores suelen usar placebos en sus estudios ‘de doble ciego’ para evaluar el efecto que podría tener un nuevo medicamento u otro tipo de tratamiento.

Por ejemplo, en el marco de un estudio sobre un medicamento para reducir el colesterol, unos pacientes reciben el medicamento ‘de verdad’, mientras que a otros se les da un placebo. Ninguno de los grupos sabrá si su tratamiento es real o falso.

Posteriormente, los investigadores comparan los resultados de ambos grupos para determinar la eficacia del nuevo medicamento y detectar sus efectos secundarios.

¿Qué es el efecto placebo?

El efecto placebo es el conjunto de efectos sobre la salud de una persona que produce la administración de un placebo.

Se trata de un fenómeno por el cual los síntomas de un paciente pueden mejorar tras la administración de una sustancia sin efectos directamente relacionados con el tratamiento de la enfermedad.

¿Por qué funciona así?

Los científicos creen que la explicación fisiológica para el efecto placebo sería la estimulación de una zona específica del cerebro que influye en la percepción de la salud, lo que da como resultado la mejoría del estado del paciente. Es decir: el enfermo puede encontrarse mejor o incluso recuperarse de la enfermedad gracias a la sensación de ser tratado o la esperanza de curación.

¿A quién afecta?

El efecto placebo no funciona con la misma eficacia en todos los pacientes ni con todas las enfermedades.

Según un estudio publicado en 1955 por Henry K. Beecher, el efecto placebo solo tiene lugar en el 35% de las personas. En realidad, el rango puede variar desde el 0% hasta el 100%, dependiendo de diferentes factores del individuo, del medicamento placebo, del medio en el que se realiza el tratamiento, etc.

10 datos ‘locos’ sobre el efecto placebo

El efecto placebo es, sin duda, uno de los fenómenos más extraños y menos entendidos de la fisiología y la psicología humana, y los conocimientos de la mayoría de las personas sobre este tema son muy limitados.

Hay ciertos aspectos del efecto placebo que incluso los científicos y los médicos son incapaces de explicar.

El portal Listverse ha publicado una lista de diez hechos que demuestran lo lejos que estamos de comprender este fenómeno.

10. Placebo para animales

Hecho: El efecto placebo también ocurre entre los perros y otros animales.

Durante las pruebas del medicamento K9 para animales, las compañías farmacéuticas utilizan los mismos procedimientos de doble ciego en perros que en las pruebas de los medicamentos para los humanos.

En uno de estos estudios, dividieron a los perros con epilepsia en dos grupos: a unos les dieron el medicamento y a otros un placebo.

Los científicos descubrieron que el grupo placebo reaccionó de manera muy positiva a los medicamentos, lo que podría significar que el fenómeno placebo también tiene lugar entre los canes.

Además, nuevos estudios de observación con los hámsters siberianos revelan que la mayoría de los animales pueden experimentar algo similar al efecto placebo que se pone en marcha en función de su entorno y la energía del cuerpo.

Cuando a los hámsters les hacen creer que es invierno, su sistema inmunológico entra en un estado más inactivo para conservar energía.

9. El engaño de los antidepresivos

Hecho: Los antidepresivos son, básicamente, un engaño total.

Según el portal, en los últimos años los médicos han estado repartiendo recetas para medicamentos antidepresivos “como dulces de Halloween”, ya que, al parecer, realmente funcionan, frenando la depresión en un alto porcentaje de los pacientes.

Varios estudios de alto perfil demuestran que los placebos hacen básicamente lo mismo, restando los efectos secundarios adversos.

Aunque las principales compañías farmacéuticas intentan silenciar estos hallazgos, son muy prometedores para aquellos que sufren de enfermedades mentales, ya que muestran que el origen de muchos males está en nuestras cabezas y que pueden ser totalmente reversibles sin la ayuda de productos químicos.

8. La embriaguez placebo

Hecho: Se puede llegar a la embriaguez placebo.

Para estudiar el efecto placebo, los investigadores de la Universidad Victoria de Wellington (Nueva Zelanda) ‘engañaron’ a 148 estudiantes haciéndoles creer que estaban bebiendo vodka, en realidad era simplemente agua con tónica y limón.

Como resultado del engaño producido en su mente, los estudiantes demostraron poderes de memoria más pobres, peores resultados en las pruebas más sencillas y un coeficiente intelectual más bajo.

7. Variaciones locales

Hecho: el efecto placebo depende de dónde vive usted.

Al parecer, el efecto placebo depende en gran medida de los factores geográficos y culturales.

Los medicamentos falsos utilizados en un ensayo de tratamiento de las úlceras funcionaron mucho mejor en Alemania que en Brasil.

Por otro lado, en una prueba de medicamentos para la hipertensión, los alemanes resultaron ser los que menos respondieron a las píldoras placebo.

La razón es que los factores culturales influyen mucho en nuestras esperanzas, temores y expectativas, “de manera que el efecto placebo se transforma al atravesar fronteras”, explica el artículo de Listverse.

6. Funciona aun cuando se sabe de él

Hecho: un placebo funciona incluso si el paciente sabe que lo está tomando.

La idea misma del efecto placebo se basa en la certeza que tienen los pacientes de los pacientes de que están tomando una medicina real
.
Sin embargo, existen estudios, como el experimento del científico Ted Kaptchuk, del Centro de Investigaciones Osher de la Escuela de Medicina de Harvard, que muestran mejorías de los pacientes con la administración de placebo aun habiéndoles advertido de que se trataba.

5. Placebo y falsas infecciones

Hecho: Se puede experimentar un efecto positivo en el caso de infecciones falsas de enfermedades no relacionadas.

Un grupo de médicos británicos realizó un estudio con el fin de determinar si la infección con anquilostomas podría aliviar los síntomas de pacientes con asma.

Se dividio a los enfermos en dos grupos, y se infecto a un grupo con anquilostomiasis, mientras que los integrantes del otro creían que también habían sido infectados.

Tal y como esperaban los científicos, el grupo de los infectados vio mejoras y , sin embargo, el estado de los falsos infectados también mejoró.

Más extraño aún, al terminarse el estudio, varios participantes optaron por mantener las infecciones debido a los beneficios percibidos.

4. ‘Nocebo’

Hecho: El placebo tiene un gemelo malvado llamado ‘nocebo’

Del mismo modo que nuestras expectativas de eficacia de un medicamento pueden influir en nuestra reacción a un placebo, las expectativas de efectos secundarios pueden hacer que realmente los experimentemos.

Este fenómeno, que ya se ha manifestado en muchos casos, recibe el nombre ‘nocebo’.

Un sólido estudio que documenta los efectos del ‘nocebo’ tuvo lugar en Italia, y consistió en que tanto las personas con intolerancia a la lactosa como las que no la tenían tomaron lo que pensaban que era lactosa.

Como resultado, un 44% de las personas con intolerancia y la asombrosa cifra de un 26% sin intolerancia desarrollaron síntomas de malestar gastrointestinal.

3. El color de las pastillas

Hecho: El color de las píldoras importa

A los seres humanos nos gustan las formas y los colores, nos afectan en un nivel subconsciente.

Es por eso que nuestra percepción de lo bien que funciona una pastilla o una píldora puede determinar lo bien que funcionará en realidad.

Esta percepción de la eficacia depende, a su vez, de diferentes factores como el tamaño, la forma y el color del medicamento.

Los investigadores han descubierto que las píldoras son más eficaces que las pastillas.

Los placebos amarillos son los más eficaces en el tratamiento de la depresión, mientras que los rojos hacen que el paciente esté más atento y despierto, los verdes ayudan a aliviar la ansiedad, y los blancos alivian problemas estomacales, como las úlceras.

Cuanto más veces al día se tomen, más efecto tendrán, y las píldoras que llevan un ‘nombre de marca’ funcionarán mejor que las que no llevan nada escrito
.
2. Cirugías placebo

Hecho: Las cirugías placebo también son eficaces en la curación de las lesiones.

En lo que parece ser un nuevo nivel de la evolución del placebo, los resultados de las pruebas médicas han demostrado que las cirugías falsas pueden ser tan eficaces como las reales. 

La mejor parte de esta noticia es, obviamente, que la cirugía falsa es mucho más barata que la real.

1. Cada vez más poderoso

Hecho: El efecto placebo se ha vuelto más poderoso en los últimos años.

El efecto placebo se observó por primera vez a finales de 1700, pero sus verdaderas implicaciones fisiológicas no se entendieron hasta la década de 1970.

Parece que con el aumento de las pruebas médicas sobre el tema, este fenómeno se vuelve cada vez más poderoso.

Y es que, a medida que la tecnología médica mejora y la mortalidad disminuye, nuestra fe en la medicina se vuelve cada vez más fuerte.

“Nos consuela la rutina de ir al médico, examinarnos, ir a la farmacia y comprar las píldoras que, esperamos, nos curarán . Con el tiempo, esta expectativa se ha vuelto aún más pronunciada ya que nuestra fe en la ciencia se ha fortalecido. Y con ella, se ha fortalecido el efecto placebo”, explica Listverse.

¿Hasta dónde llega el poder de la mente?

Según sostiene un nuevo artículo del portal Corespirit, los resultados de las investigaciones del efecto placebo están revelando algunos detalles sorprendentes sobre el poder de la fe, sobre cómo la mente es capaz de hacer grandes hazañas en la curación del cuerpo, aunque “en realidad, no es una sorpresa, ya que el cuerpo es un organismo infinitamente inteligente”.

Los seres humanos sabían curarse a sí mismos mucho antes de la invención de las técnicas de la medicina moderna.

Los chamanes indígenas curaron a los enfermos durante miles de años, a menudo aprovechando el efecto placebo y daban esperanza a los pacientes, y por medio de esta esperanza, la mente iniciaba los cambios en la fisiología del cuerpo para que se curara.

El efecto placebo tiene que ver con el poder de la fe, y nos da “una idea de la complejidad de la conciencia y de lo poco que realmente sabemos acerca de la mente y de su capacidad para sanar”, reza el texto, agregando que la evidencia científica se está acumulando, y apunta hacia la posibilidad de que la mente tenga una capacidad de curación ilimitada.

Las pruebas con los medicamentos para el dolor y la ansiedad, inmunosupresores y agentes anti-Parkinson, han demostrado que un placebo imita exactamente el efecto de un fármaco cuando el paciente ha sido expuesto a la droga antes del placebo.

“El efecto placebo es un fenómeno mente-cuerpo que empieza en el cerebro, se traduce en una mejoría clínica, y está íntimamente relacionado con el ritual del acto terapéutico”, “En realidad, lo que está emergiendo hoy desde un punto de vista estrictamente científico es que el ritual del acto terapéutico puede cambiar el cerebro del paciente, por lo que cualquier persona que realiza un ritual terapéutico puede influir en la fisiología del cerebro del paciente y obtener efectos positivos”.

Por otro lado, los científicos recuerdan que el poder de la mente para sanar, si bien es considerable, nos es infinito.

Es más, uno ha de tener cuidado, ya que las capacidades del cerebro humano sirven a muchas pseudociencias, la charlatanería y “para quienes afirman que el cerebro lo es todo en la salud y que prácticamente la voluntad puede mantenerle a uno sin enfermedades”,

“Si alguien que se contagia empieza a manifestar síntomas y no es tratado con medicamentos reales, morirá. Da igual lo que crea o el estado de ánimo con el que afronte la enfermedad”, 

En este sentido, cita a Dylan Evans, el autor del libro ‘Placebo, el triunfo de la mente sobre la materia en la medicina moderna’, quien llega a la siguiente conclusión: 

“La respuesta placebo no es más que un rápido reajuste de los propios mecanismos de curación del cuerpo ante un asomo de esperanza y […] tienen límites por mucho que un optimismo de ímpetu industrial los refuerce. La respuesta placebo no es mágica”.

Placebo: ¿efecto o defecto?

En algunos aspectos, el placebo parece ser una medicina ideal: es más accesible en comparación con los medicamentos reales y no presenta efectos secundarios.

Sin embargo, sigue siendo una cuestión muy polémica, sobre todo desde el punto de vista de la ética, ya que los códigos deontológicos no permiten a los médicos administrar sustancias inanes ni engañar a sus pacientes.

En 2013, BBC Mundo consultó a varios doctores sobre este tema, y casi todos calificaron de antiética la utilización del placebo.

“Tenemos que tomar en cuenta el principio de la beneficencia, que con los placebos se pone en duda. Teóricamente nosotros debemos dar el mejor tratamiento posible en pro del paciente”, afirmó el médico español Efrén Moncada.

Por su parte, el doctor Jeremy Howick, de la Universidad de Oxford, sostiene que sería antiético tratar a un paciente con placebos cuando existe un tratamiento clínicamente comprobado, pero justifica su uso si el paciente ya ha probado otras opciones y no funcionan, o bien si tienen serios efectos secundarios.

“En estos casos que sabemos que el placebo puede funcionar y lo damos en una forma ética, informando al paciente, podría ser beneficioso”.

A su vez, Dylan Evans, en su libro ya mencionado ‘Placebo el triunfo de la mente sobre la materia en la medicina moderna’, habla de la posibilidad de administrar productos inanes a los pacientes, pero solo en algunos casos poco graves y susceptibles de responder al efecto placebo, y además, advirtiendo a los enfermos que se trata de un placebo.


Para explicárselo de tal manera que se puedan poner en marcha los mecanismos del placebo y sin engañar al paciente, el escritor propone utilizar la siguiente fórmula: “Esta sustancia no tiene efecto terapéutico real, pero en algunas ocasiones, si cree que le puede curar, funciona”.